No pagas hasta que apruebas (y por qué tu demo desaparece el viernes)
En este sector se promete demasiado y se demuestra poco. Nosotros preferimos el camino contrario: solo prometemos lo que puedes comprobar tú mismo, y cada garantía tiene detrás una razón que aguanta la pregunta "¿y por qué puedes permitírtelo?". Aquí van las cuatro, una a una — y también la otra cara: por qué, si no respondes, tu demo desaparece.
Las cuatro garantías, una a una
Verla no cuesta nada: ya está construida
No hay llamada previa que hacer antes de mirar. Tu web ya existe, publicada, con tu nombre. Entras desde el móvil, la navegas, y decides si te gusta — sin dar tus datos, sin comprometerte a nada por el simple hecho de haber mirado.
Esto es, literalmente, lo contrario a cómo se vende una web normalmente: en vez de pedirte que confíes en una promesa, te ponemos delante algo que ya puedes juzgar con tus propios ojos.
No pagas hasta aprobar la versión final
Trabajamos los ajustes primero: tus fotos, tus textos, tu agenda de citas. Solo cuando nos dices "así sí", se factura y se publica en tu dominio. Hasta ese momento, no hay factura ni compromiso de pago sobre la mesa.
30 días de cambios ilimitados tras publicar
El primer mes después de publicar, puedes pedir los cambios que quieras — textos, fotos, horarios, servicios nuevos — sin una lista aparte de "esto ya es extra". Si es razonable pedirlo en un primer mes de ajuste, está incluido.
Si no te convence: despublicamos y borramos tus datos
La demo desaparece de internet y no queda nada tuyo en nuestro sistema. Tu web actual, mientras tanto, no se toca nunca — sigue funcionando exactamente igual hasta que tú decidas cambiarla.
Mirar no te obliga a nada. Empezar los ajustes tampoco. El único punto sin marcha atrás es el día que apruebas la versión final — y ese día lo eliges tú, no un contrato firmado tres semanas antes.
Por qué podemos permitirnos cada una
Ninguna de las cuatro es un gesto de marketing. Podemos ofrecerlas porque encajan con cómo trabajamos por dentro: la demo ya existe antes de la primera conversación, así que "verla gratis" no nos cuesta nada nuevo. Y los ajustes que pedimos financiar hasta tu aprobación son ajustes acotados sobre una base que ya está construida, no un proyecto entero empezando de cero cada vez.
Es la misma lógica de cómo funciona demo-first: cuando el trabajo pesado ya está hecho, podemos correr un riesgo pequeño para nosotros a cambio de eliminar todo el riesgo para ti.
Y la otra cara: por qué la demo desaparece el viernes
Aquí está la parte que a veces suena a truco de ventas, y por eso la explicamos entera. Cada semana construimos un lote nuevo de webs. Las demos que no han tenido respuesta se retiran de verdad al final de la semana — si entras el sábado, encuentras una página que dice justamente eso: demo retirada. No es una cuenta atrás decorativa; es lo que pasa.
Lo mismo con las plazas limitadas por ciudad: no es un contador inventado para meter prisa. Cada web la revisamos en persona antes de publicarla, y ese filtro humano tiene un límite real de cuántos proyectos podemos supervisar bien a la vez en una misma ciudad. Cuando se llenan las plazas de un mes, la siguiente entra en el mes que viene — se dice así de claro, sin rodeos.
El precio de lanzamiento sigue la misma regla: existe mientras nos faltan casos de referencia en tu ciudad. En cuanto tengamos tres negocios de tu sector que podamos enseñar como ejemplo real, esa razón desaparece y el precio de lanzamiento se retira con ella. No es una promesa sobre lo que costará una web nuestra en el futuro — no la hacemos y no la vamos a hacer. Es el final de una oferta concreta, con una causa que puedes comprobar: cuando dejemos de necesitar casos de referencia en tu zona, dejaremos de ofrecer ese precio ahí.
Lo que no te vamos a prometer
No te vamos a prometer que aparezcas el primero cuando alguien te busque, ni una cifra de clientes o pacientes nuevos al mes. Nadie controla el buscador ni tu mercado, y prometerlo sería mentir con una calculadora delante. Desconfía de cualquiera que te lo asegure con un número concreto.
Lo que sí controlamos es lo que construimos: cómo se ve tu web, cómo de rápido abre, si tu cliente puede pedirte cita sin llamar. De eso respondemos con la demo delante, no con una promesa de futuro.
Si en algún momento de la conversación oyes una cifra concreta de resultados futuros, es la señal para desconfiar, vengas o no de nosotros.
Qué pasa después de los 30 días
Cuando termina el mes de ajustes ilimitados, tu web sigue siendo tuya y sigue funcionando igual. Si quieres que sigamos ocupándonos nosotros — cambios continuos, novedades, tu ficha de Google al día — existe un mantenimiento opcional desde 59 €/mes, sin permanencia: lo cancelas cuando quieras, y si lo dejas, la web no deja de funcionar.
Si no quieres seguir con nosotros, tampoco pasa nada: la web queda publicada tal y como la aprobaste. Ese también es un riesgo que asumimos nosotros, no tú.
Si has llegado hasta aquí desde un correo nuestro, ya sabes lo que toca: responde antes del viernes si quieres seguir adelante. Si has llegado por tu cuenta, empieza por cómo funciona demo-first o escríbenos directamente.

Javier Pedrosa, fundador.
Mira cada negocio como si fuera el suyo — es el método de la casa, no un eslogan. Revisa personalmente cada web antes de que salga y es quien te escribe cuando tu demo existe. Equipo pequeño, sin departamentos: si algo de esta página no se cumple, se lo dices a él.
LinkedIn de Javiershoutrz · blog
¿Tu web tiene esta fuga? Mira cómo trabajamos