Tu web nueva ya está hecha antes de que hablemos: así funciona demo-first
En este sector se hace todo al revés. Te piden que decidas antes de ver nada: un brief, una propuesta en PDF, un boceto en gris que tienes que imaginar con tus fotos y tu color. Nosotros le dimos la vuelta al proceso entero. Empezamos por el final: construimos tu web primero, y hablamos después. A esto lo llamamos demo-first.
Cómo se compra una web normalmente
El camino habitual tiene un orden fijo, y ese orden es el problema. Rellenas un brief contándole a un desconocido cómo es tu negocio, como si nadie pudiera buscarte en Google y verlo por sí mismo. Recibes una propuesta con precios por módulos que no sabes si necesitas. Esperas semanas a que aparezca la primera maqueta — gris, sin tus fotos, sin tus reseñas, con textos de relleno que tienes que imaginar rellenos con lo tuyo.
Y cuando por fin ves algo parecido a lo real, ya has pagado una señal. Si no te convence del todo, empiezas a negociar desde una posición débil: la tuya. Has comprado algo que todavía no puedes tocar.
Lo peor no es el tiempo perdido. Es que durante todas esas semanas tu web vieja sigue ahí, igual de lenta, mientras tu negocio sigue funcionando con lo que ya tenías antes de decidir cambiarlo.
Cómo lo hacemos nosotros
Invertimos el orden. Primero miramos tu negocio tal y como es hoy: tu ficha de Google, tus fotos, tus reseñas, cómo se presenta la competencia de tu zona. Con eso construimos tu web completa — con tu nombre, tus datos y tu contenido real, no una plantilla con huecos por rellenar.
Solo entonces te escribimos. No te pedimos que imagines nada: te enseñamos algo que ya puedes abrir desde el móvil. Si te gusta, la ajustamos juntos hasta que sea exactamente la tuya. Si la apruebas, tu dominio queda apuntado y en marcha en 5 a 7 días laborables.
Resumido, el camino es este:
- Descubrimos tu negocio con lo que ya es público — sin una hora de llamada para contarnos lo que ya sabemos.
- Construimos tu web completa, con tu contenido real.
- Te la enseñamos funcionando, no en boceto.
- La ajustamos contigo hasta que dices que sí.
- Tu dominio, en marcha en 5-7 días laborables.
Qué es exactamente la demo
Una demo nuestra no es un PDF ni un vídeo grabado de una pantalla. Es una web real, en un dominio real, que se abre desde tu móvil como cualquier otra página: tu nombre en el título, tus fotos —o unas parecidas, si todavía no nos las has pasado— y hasta tus reseñas, si son públicas.
Puedes navegarla entera. Tocar los botones. Verla con la luz del sol dando en la pantalla mientras esperas el autobús, que es exactamente como la va a ver tu propio cliente. Es la prueba más honesta que existe: en vez de describirte cómo trabajamos, te lo enseñamos hecho.
Nada de lo que ves es un decorado. Si hay un formulario de contacto, lo puedes rellenar y comprobar qué pasa. Si hay un teléfono, lo puedes tocar. La única diferencia entre esa demo y tu web futura es que la demo vive en un rincón nuestro, a la espera de que digas que sí — y que, mientras tanto, cualquiera con el enlace en la mano puede entrar y juzgarla, exactamente como haría un cliente tuyo.
Por qué podemos permitírnoslo
Esto solo es posible por cómo montamos el trabajo por dentro. La primera versión la levanta un sistema que ya conoce el patrón de tu tipo de negocio, así que no partimos de cero cada vez que alguien nos escribe. Pero ningún sistema decide solo qué web sale a tu nombre.
Ese filtro humano es la parte que no se automatiza — y es, a propósito, la única parte que no queremos acelerar. Por eso trabajamos con un número limitado de proyectos abiertos a la vez: para poder revisar cada uno con calma, no con prisa.
Y si no te convence
Puede pasar. No todas las demos encajan, y preferimos decírtelo a fingir que sí. Si no es lo tuyo, la despublicamos y borramos tus datos: no queda nada tuyo en ningún sitio nuestro.
Mientras todo esto ocurre, tu web actual sigue exactamente donde estaba. No la tocamos, no la desconectamos, no depende de nada nuestro hasta el día que tú apruebes la nueva. El riesgo, si lo hay, es todo nuestro: construimos antes de cobrar.
Y si sí te convence pero necesitas unos días más para decidir, dilo. Preferimos una respuesta sincera a un silencio que nos obliga a adivinar. Lo único que no podemos hacer es dejar la demo publicada indefinidamente sin noticias tuyas — por eso cada lote tiene una fecha en la que, si no hay respuesta, se retira. De eso, y de las otras garantías del método, hablamos con más detalle en por qué no pagas hasta aprobar.
Si prefieres comprobarlo con las manos antes que con la lectura, entra en el portfolio de proyectos y navega una demo como lo haría tu cliente. Y si ya tienes la tuya delante y quieres hablar, escríbenos aquí.

Javier Pedrosa, fundador.
Mira cada negocio como si fuera el suyo — es el método de la casa, no un eslogan. Revisa personalmente cada web antes de que salga y es quien te escribe cuando tu demo existe. Equipo pequeño, sin departamentos: si algo de esta página no se cumple, se lo dices a él.
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